A través del adiestramiento es más
fácil y se controla mejor al perro y se puede trabajar
obediencia alrededor de los 6 meses, y su entrenamiento para guardia
es más largo (alrededor de 7 meses) esto sirve para controlar
mejor al perro a la hora del ataque ya que aprende a recibir comandos.
Para un ejemplar de poco carácter serviría
para darle auto-confianza y para un animal muy agresivo ayudaría
a disminuir su agresividad.
Un buen entrenamiento debe inducir al perro a
obedecer con alegría y confianza y nunca por miedo al castigo.
- Uso de collar y correa a los 2 meses
- Entrenamiento para deposiciones a partir de
los 2 a 3 meses, colocando periódico.
- Socialización y entrenamiento para exposición
a los 4 meses.
El Fila es un perro pesado, por tanto el control
del alimento es importante para evitar la obesidad especialmente
entre los 4 y 8 meses época de mayor crecimiento. Esto
evitará llegar a tener problemas óseos.
Nunca debe comer en bajo, use un comedero regulable
a la altura del perro.
Debido a su predisposición a la torsión
gástrica ( por su tamaño y a la presencia de un
tórax profundo el animal al comer puede tragar aire) se
recomienda darle el total del alimento en 3 raciones durante el
día.
Restringir la actividad física por lo
menos una hora después de comer.
Realmente no es un perro para vivir en zonas
urbanas, el ejercicio es importante pero evite los ejercicios
intensos especialmente para un perro en crecimiento.
Ejercítelo diariamente para evitar la
obesidad y mantener la musculatura acorde a su desarrollo óseo.
Hasta los 10 meses el ejercicio debe ser caminatas de entre 10
y 30 minutos.
Después de los 10 meses trotes de entre
5 y 15 minutos o natación de entre 2 y 10 minutos con descansos
de 5 minutos o caminatas con correa de media hora.
A partir del año de edad el subir y bajar
laderas ayuda al desarrollo del pecho y al fortalecimiento de
los miembros posteriores.
Problemas de aplomos son comunes en el Fila Brasileño,
y pueden tener diferentes causas, Carga
genética,
falta de espacio, piso lisos, peso excesivo, alimentación
en bajo o falta de calcio. A excepción de la primera causa,
las demás pueden ser corregidas proporcionando un habitat
adecuado, controlando la alimentación y el ejercicio y
suministrando calcio desde el mes hasta el año. En dosis
y frecuencia controlados por un veterinario.
Los baños en exceso son desaconsejables
pues pueden llegar a causar irritación en la piel, especialmente
cuando se emplean jabones o champús inadecuados. Se debe
usar un jabón neutro o un champú especial para perro,
en verano una vez por mes y en invierno una vez cada dos meses
será suficiente.
Ver
Enfermedades más comúnes de la raza